BLOODY PARTY

¡Hola y bienvenida!

Si estás aquí estoy segura que te mimas y celebras de un modo u otro cada nuevo sangrado. 

Hoy te comparto el parapeto que me monto cuando menstruo. Poner intención y consciencia va a cambiarte la mirada (si aún no lo has cambiado). Bajar el ritmo durante unos minutos y darle las gracias a tu cuerpecito es muy agradable, sobretodo cuando tu sistema está en plena depuración a través del sangrado.

Yo utilizo dos métodos durante mi menstruación. Compresas de tela y sangrado instintivo libre.
Este tandem me va ideal porque con el sangrado libre descubro y escucho mi cuerpo y con las compresas de tela puedo estar más tranquila. Me encanta su suavidad. Siempre aprovecho el momento de lavarlas para realizar este autocuidado o bloody party!
 

¡Te comparto mi bloody party!

1- Revisa tus armarios y escoge el cuenco que más te guste. Tómate tu tiempo, que sea bien bonito y te conecte con una sensación agradable de autocuidado.

2- Llénalo de agua fría y deja en remojo las compresas que has usado durante el día.

3- Escoge un sitio de tu casa donde te sientas cómoda y nadie vaya a molestarte durante 10 minutos. Llévate contigo el cuenco y tus compresas y déjalo enfrente de tí. Te propongo tres dinámicas que puedes realizar mientras se remojan tus compresas:

    • Respirar para relajar útero y ovarios. Pon tus manos en el vientre y respira lentamente. Procura que tu respiración sea profunda. Puedes acompañar estas respiraciones con un leve movimiento de pelvis. Al inspirar coxis hacia atrás y sueltas vientre. Al exhalar coxis hacia dentro y recoges vientre y pubis hacia arriba. 
    • Masajear suavemente la zona del bajo vientre. Puedes utilizar un aceite que tengas en casa. Te doy algunas ideas: clapping suave, amasar como si hicieras pan, hacer rebotes con la tripa relajada, apretar un poquito y soltar la zona de los ovarios…
    • Movilizar la zona pélvica. Si tienes dolor menstrual es probable que tengas la zona de la pelvis un poco tensa.  Hacer algunos estiramientos de toda esta zona te ayudará a relajar esta zona.

4- Después de 10 minutos cuidando tu cuerpo tus compresas ya están listas para que las laves. Escurrelas con una sola mano, y deja caer el agua en tu cuenco. Fíjate en el color que cae. Rojo, granate, rojo intenso, rosa claro… Con este agua llena puedes regar tus plantas, se pondrán muy contentas (sabías que la sangre contiene células madre?). Recuerda que puedes lavar tus compresas a mano, o dejarlas secar para más adelante meterlas en la lavadora.

Esta es la fiesta que me monto yo cada día de sangrado. Pero ya sabes que el autocuidado no tiene fin. Dale rienda suelta a tus mimos, que sientan de maravilla! Te aseguro que es fascinante la magia que se produce mientras cuidas tus compresas. A la vez que las mimas estás poniendo toda la intención en cuidar tu cuerpo y el planeta. ¡Vivirte así es transformador, te lo aseguro!

No dudes en compartir esta información con las personas que más quieres, con esas amigas o conocidas que sabes que están en pleno cambio y les puede sentar genial este momento íntimo. 

 

¿Quieres compartir tu experiencia? Te leo!

 

Recuerda, mimarte es transformador.

Anna

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